A muchos profesionales experimentados les gustaría emprender una carrera distinta. Sin embargo, sólo pensar en renunciar a la antigüedad adquirida con tanto esfuerzo y empezar de cero simplemente resulta demasiado desmoralizante, por lo que se quedan –incluso infelices– donde están. Pero como descubrí mientras investigaba para mi libro Reinventing You (Reinvéntese), hay maneras de cambiar de trabajo e incluso de carrera sin renunciar a su estatus profesional actual. Puede trabajar de forma creativa para transferirlo, de manera que, incluso al empezar en un campo completamente distinto, se beneficiará de sus años de experiencia. Aquí detallamos cuatro maneras de capitalizar su trayectoria profesional.

Aprovéchese del efecto halo. Los investigadores entienden desde principios de la década de 1920 que la gente es generalmente susceptible al "efecto halo", considerar a los demás como totalmente buenos y competentes o totalmente malos e incompetentes sin matices en función de la primera impresión. Esto suele provocar errores heurísticos y que se obvien las capacidades reales de una persona. Pero si usted es un profesional experimentado, podrá utilizar esta peculiaridad humana en su propio beneficio.

Reconozca que si ha tenido éxito en un campo, otras personas tienen muchas posibilidades de percibir su valía global y por tanto considerarle un excelente candidato para otro campo. Las exitosas carreras políticas de actores famosos como Arnold Schwarzenegger o el éxito empresarial de héroes deportivos como el conocido profesional del monopatín Tony Hawk son ejemplos de este efecto.

Saque partida a sus ventajas. Si usted es un profesional experimentado, probablemente haya acumulado dos recursos con los que no cuentan los "reinventores" más jóvenes: contactos y dinero. Bareme sus ventajas y piense en cómo puede aprovecharlas. Si tiene ahorros, podría coger un año sabático como voluntario de alto nivel en una causa que le importe, ganar experiencia y allanar el camino para una oferta de trabajo remunerado.

Incluso si quiere dejar atrás el campo donde se dio a conocer, sus contactos anteriores podrían tener relación con personas influyentes de otras industrias a las que podrían presentarle. En cualquier ciudad, los profesionales más exitosos tienen muchas probabilidades de conocerse a través de asociaciones y actos benéficos. Averigüe -en LinkedIn o conversaciones informales– a quién conocen sus contactos dentro de la industria objetiva, y a quién podrían estar dispuestos a presentarle.

Los contactos anteriores también le podrán ayudar con su transición profesional si actúan como embajadores, hablan maravillas de usted en sus nuevos entornos objetivo y disipan cualquier duda acerca de la transferibilidad de sus aptitudes. Podrían preguntarse si un antiguo banquero puede triunfar como el director ejecutivo de una organización sin ánimo de lucro, por ejemplo. Pero si sus contactos defienden su pasión por la causa y habilidades interpersonales, es probable que al menos consiga una entrevista para el puesto.

Encuentre oportunidades en las que la inexperiencia represente una virtud. Podría sospechar que la gente vaya a ser reacia a contratar para un puesto de alto nivel a alguien que carece de experiencia en el campo. Y en general tendría razón, pero existen algunas excepciones. Si una empresa se encuentra en apuros –la forma de operar no da buenos resultados– suele ser inusualmente receptiva para contratar un candidato poco convencional para un puesto de dirección. Las personas sin experiencia en la industria representan decisiones arriesgadas que pueden fracasar estrepitosamente. Pero según una investigación del profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard (EEUU) Gautam Mukunda, también tienen unas probabilidades notablemente altas de ser los mejores líderes, capaces de resucitar empresas atribuladas, seguir atrevidas direcciones estratégicas o guiar una nueva start-up hasta dominar el mercado.

Si puede presentar este argumento de manera convincente, explicar por qué su inexperiencia en el campo está más que compensada por las aptitudes adquiridas tiempo atrás, podrá convertirse en un candidato muy deseable. De hecho, cuando fui contratada en el principio de mi carrera como directora ejecutiva de una organización sin ánimo de lucro en defensa del ciclismo, mis conocimientos sobre él eran tan pobres que ni siquiera recordaba la marca de mi bicicleta. No obstante, defendí ante el comité de dirección que era capaz de aportar mi experiencia con los medios, en grupos de presión, además de aptitudes comunicativas de las que carecía la organización en ese momento. Finalmente se mostraron de acuerdo y me contrataron.

Nadie quiere sentir que sus años de trabajo se han malgastado. Si el mero hecho de imaginar la pérdida de su estatus profesional y la necesidad de empezar de cero le ha disuadido de reinventarse profesionalmente, considérelo de nuevo. Con estas tres estrategias, podrá aprovechar los mejores elementos de su experiencia mientras se dirige hacia el próximo capítulo de su carrera profesional.