JENNIFER MARAVILLAS PARA HBR

El gran anuncio que ha hecho Amazon de que construirá una segunda sede central ha llamado la atención de funcionarios locales, profesionales del desarrollo económico y expertos de Estados Unidos y Canadá. Y por una buena razón: "HQ2" -así se llama la sede- crearía más de 50.000 puestos de trabajo bien remunerados y miles de millones de euros de inversión en cualquier ciudad en la que se ubique. La urbe que se lleve este acuerdo histórico transformará su horizonte físico y económico, aunque por un precio considerable en forma de exenciones fiscales.

La atención pública se ha centrado por el momento en dos aspectos concretos del anuncio de la compañía de Jeff Bezos: la especulación sobre cuál de las 50 ciudades norteamericanas "aptas" tiene más posibilidades de ser la ganadora y cuánto tendrá que subvencionar la construcción y el funcionamiento de HQ2 a la cuarta empresa más grande del mundo para cerrar el trato.

Sin embargo, el anuncio tiene implicaciones mucho más profundas para los promotores económicos tanto regionales y locales tengan o no la esperanza puesta en el HQ2 de Amazon. Los criterios de selección de la compañía para su emplazamiento, tal y como se describen en la solicitud de propuesta de la empresa, dibujan una lista convincente de las características que debe tener una ciudad que aspire a convertirse en un elemento destacado de la creciente economía digital de Estados Unidos.

Como ha demostrado nuestra investigación, las aglomeraciones urbanas más vivas del futuro serán aquellas que sean el hogar de industrias avanzadas de alta tecnología. Esto se debe a que esas industrias estimulan la colisión entre las tecnologías digitales y el desarrollo empresarial de vanguardia, provocada también por los trabajadores expertos en tecnología y por las inversiones en I+D, y generan puestos de trabajo y buenos salarios en un período en el que el crecimiento económico es lento. Lo digital es uno de los motores principales de crecimiento dentro de estas industrias de alto valor. Sin embargo, a pesar de todas sus ventajas y las expectativas que generan, los puestos de trabajo digitales se siguen concentrando geográficamente en las mecas de la alta tecnología tradicionales. Estados Unidos, en cambio, necesita más ciudades prósperas si aspira a una posición de referencia en la economía digital, sobre todo en el centro del país.

¿Cómo pueden fomentar las ciudades el desarrollo de industrias de tecnología avanzada? La respuesta no es sólo pulir la marca y el marketing de la ciudad y esperar la próxima gran oportunidad al estilo de Amazon. Tampoco se trata de concentrarse por completo en las estrategias tradicionales de desarrollo y promoción urbana: agrupar las parcelas de suelo disponible para futuras empresas y ofrecer generosos subsidios (aunque Amazon también parece querer un poco de eso). Más bien, las ciudades deben leer con atención los criterios publicados por Amazon y preguntarse si han hecho lo suficiente para contar con esos activos fundamentales valorados por las empresas e industrias innovadoras.

La lista de deseos de Amazon es una inusual confirmación pública de una de las corporaciones más reconocidas en el mundo de los factores que hacen que un ecosistema local sea relevante para la economía de la innovación actual. Entre estos factores se encuentran:

  • Capacidad para producir talento técnico cualificado. La importancia del talento impregna la solicitud de propuesta de Amazon, con mención especial a un sistema universitario "fuerte", la inclusión de ciencias de la computación en el programa educativo de primaria y secundaria (el llamado K-12), y oportunidades para colaborar con colegios y universidades.
  • Acceso a los mercados domésticos e internacionales a través de infraestructuras modernas. Amazon se centra en la importancia de la proximidad y la conexión con los centros de población. La compañía busca una red sólida de carreteras, aeropuertos internacionales y banda ancha de alta velocidad para agilizar la logística, cerrar acuerdos y acceder a importantes fuentes de empleo.
  • Espacios urbanos conectados y sostenibles. La solicitud de Amazon se lee como el sueño de un urbanista: edificios eficientes en energía, servicios de reciclaje, plazas públicas, espacios verdes y acceso a diferentes medios de transporte. Si bien todo apunta a que Amazon valorará tanto nuevos desarrollos como áreas ya consolidadas, enfatiza su interés en promover la posibilidad de ir a pie y la conectividad entre los edificios de una ciudad densa a través de "aceras, carriles bici, tranvías, metro, autobús, tren ligero, tren y otras opciones creativas".
  • Cultura y diversidad. Promover una cultura inclusiva es importante para Amazon. La propuesta pide específicamente "la presencia y el apoyo de una población diversa", además de instituciones de educación superior excelentes y una gobernabilidad local estable.

En resumen, la oferta de Amazon refleja claramente una serie de valores empresariales de futuro, compromiso global, diversidad y gestión ambiental.

Amazon también señala de manera muy clara y pública lo que piensa que el mercado demanda para el desarrollo económico, estatal y urbano del mañana.

Como cada uno de nosotros ha escrito en numerosas ocasiones, el desarrollo económico regional consiste en crecer desde dentro. Requiere ayudar a las empresas existentes a expandirse e innovar, apoyar a los empresarios, crear programas de capacitación relevantes para la industria y fortalecer otros activos locales que mejoren la perspectiva económica de la industria y los trabajadores de la zona. Estas condiciones, incluso más que los paquetes de incentivos, atraerán la atención de empresas externas interesadas en formar parte del ecosistema único de una región.

Así que, en lugar de distraerse por la competencia entre ciudades provocada por el anuncio de Amazon, los líderes estatales y locales de desarrollo económico necesitan esforzarse por reinventar la forma de hacer negocios. El HQ2 de Amazon sólo se ubicará en una ciudad, pero el camino hacia la prosperidad en una economía global hiperdigital está al alcance de las ciudades que inviertan en personas, infraestructura y espacios de calidad.