Al igual que la mano muerta que se alza desde la tumba en una película de terror, una relación laboral finalizada hace tiempo puede surgir del pasado de uno y hacer tambalear su movilidad profesional, sobre todo si el antiguo empleador se ha visto involucrado en un escándalo. Como ya señalamos anteriormente, incluso si usted no tenía absolutamente nada que ver con el escándalo en cuestión, debe saber que una situación de este tipo afectará a sus perspectivas de empleo; debe estar preparado para abordarla. Tendrá que ser franco sobre lo ocurrido, hacer lo que pueda para mejorar su reputación e, incluso, estar dispuesto a empezar un "trabajo de rehabilitación".

Más allá de estas tres recomendaciones, le ofrecemos algunos consejos adicionales para reducir las probabilidades de verse atrapado en un escándalo y, si lo llega a estar, sobrevivir:

- Conozca la ley y la cultura en la que trabaja. Qué se considera un escándalo y cómo de severo se castigan (incluidas las partes inocentes) difiere entre países e industrias. Las leyes explícitas varían, pero también lo hacen las normas sociales implícitas, las cuales pueden ser transgredidas con facilidad por los de fuera. Cualquier persona en un puesto directivo enviada al extranjero y que cambie de industria debería asegurarse de que tiene claro lo que supone una conducta ilegal además de qué comportamientos son socialmente sancionables aunque técnicamente legales.

- Preste mucha atención a la ética e investigue sobre la empresa antes de unirse a ella. La mayoría de los demandantes de empleo no investigan lo suficiente sobre las organizaciones a las que se unen. Los datos actuales muestran que la trayectoria de una empresa puede afectar a la carrera de un ejecutivo incluso después de que este haya abandonado dicha organización. Que cada empresa para la que se trabaja pueda afectar a la movilidad profesional en el futuro es razón de más para realizar la debida diligencia al buscar una empresa en la que trabajar.

- Crear redes externas fuertes. Una extensa red de contactos y otros tipos de capital social pueden ayudar a mitigar los efectos del estigma organizacional. El estigma siempre es más evidente cuando se juzga a individuos desconocidos. Sus efectos negativos, por tanto, disminuyen si otras relaciones profesionales, en conjunto y de fuera de la empresa puesta en duda, dibujan un perfil virtuoso sólido. Un gerente estigmatizado puede reducir su apariencia de riesgo en el mercado de trabajo si cuenta con varias referencias creíbles que atestigüen su integridad.

- Valore dar variedad a su currículum. El estigma y los estereotipos son más poderosos en ausencia de otra información, por lo que un currículum que refleje el paso por diferentes empresas y responsabilidades puede diluir el impacto negativo de haber trabajado en una empresa cuestionada. No obstante, tener varios trabajos en su currículum también aumenta estadísticamente el riesgo de que uno de sus empleadores anteriores se vea involucrado en un escándalo. Además, debido a que el estigma nos lleva a interpretar negativamente las acciones de la persona estigmatizada, un directivo de una compañía escandalosa cuyo currículum muestre cambios frecuentes de trabajo puede ser visto como volátil o falto de compromiso.

- Confronte sus necesidades emocionales privadas. Sentirse estigmatizado puede tener consecuencias graves en la salud emocional y física de las personas. Los directivos que tratan de negociar un cambio de trabajo mientras lidian con el estigma de la organización, especialmente en el caso de un escándalo actual con un empleador actual, deberían tomarse estas consecuencias en serio. Busque un lugar seguro para recuperarse de las dificultades emocionales que el escándalo pueda causar. Sin esto, los problemas emocionales pueden tener consecuencias fácilmente en la búsqueda de trabajo y los intentos de establecer una red de contactos.

- Ciertos tipos de estigmas estereotípicos son más difíciles de superar. La gente recuerda y reacciona con más intensidad frente a comportamientos estereotipados. Las minorías asociadas con clichés criminales (por ejemplo, los latinos y el narcotráfico en Estados Unidos) reciben penas más duras por esos delitos que los acusados libres del estereotipo. Las personas con un rostro aniñado suelen ser vistos como honestos, ingenuos y algo menos competentes que lo adultos con mandíbulas cuadradas y rasgos marcados; los acusados ​​con apariencia aniñada tienen más posibilidades de ser juzgados en un tribunal culpables por infracciones de negligencia y menos de faltas intencionadas.

Como demuestran nuestros datos, los ejecutivos financieros son castigados con más durezas por los escándalos financieros que los ejecutivos de otros sectores, incluso en los casos que tanto unos como otros no tenían nada que ver con el escándalo. Si la naturaleza del escándalo cuadra con estereotipos negativos acerca de su origen, apariencia y función profesional, es posible que tenga que esforzarse aún más para superar el estigma de la organización.

- Plantee estrategias de distanciamiento. En el caso de un escándalo empresarial, distanciarse de la compañía estigmatizada es crucial. Según la naturaleza del escándalo y el grado de participación del directivo -si la tuvo-, este distanciamiento puede tomar diferentes formas. Ciertamente, el ejecutivo necesita alejarse retóricamente a sí mismo de la mala conducta. Tras un escándalo también puede ser un buen momento para cambiar de industria, responsabilidades y país.

- Reforzar valores compartidos con la industria y el sector deseados. Lo que distingue el estigma organizacional del fracaso empresarial o un mero paso en falso es la creencia generalizada o no de que la organización en cuestión haya ido en contra de los valores subyacentes de la industria y la cultura de la que forma parte. Al solicitar un nuevo empleo, los antiguos gerentes de empresas con escándalos deben buscar oportunidades para reafirmar su compromiso personal con dichos valores. Esto debe hacerse de una manera significativa, conectando los logros profesionales con los valores que los guiaron, no con la boca pequeña. También sería aconsejable buscar la declaración de intenciones o de valores corporativos de las empresas contratantes potenciales y estar preparado para establecer conexiones entre esos valores declarados y las capacidades y ambiciones perrsonales.

- Mantenga la empresa del escándalo en su currículum. Tratar de ocultar una relación laboral anterior solo hará que la persona que busca trabajo parezca culpable. La gente interpreta la información a partir de la información con la que ya cuenta, lo que significa que los primeros puntos del currículum influyen notablemente en cómo se leerá el resto. Si su trayectoria incluye escuelas y empresas de alto perfil reputadas, trate de encontrar la manera de destacarlas primero.

- Mire dónde han ido sus compañeros. Las industrias y empresas varían entre si a la hora de tratar los candidatos de empresas estigmatizadas. Antiguos colegas de la compañía bajo escándalo que ahora trabajen en otros lugares pueden ser una buena fuente de oportunidades de trabajo e información acerca de qué empresas están abiertas a candidatos con ese pasado en particular. Las empresas que han contratado muchos antiguos miembros de una empresa estigmatizada pueden incluso haber desarrollado un estereotipo positivo de estos trabajadores como una fuente infravalorada de talento.