No es ningún secreto que el ascenso de las mujeres hasta altos puestos de liderazgo se produce con una lentitud pasmosa. Antes se creía que esto era simplemente un problema de cantera, que a medida que más mujeres fueran a la universidad y se incorporaran al mercado de trabajo los equipos directivos y despachos de dirección se llenarían de mujeres. Pero eso no ha sucedido.

Desde 2004, la empresa global de asesoría financiera, auditoría y consultoría Grant Thornton ha encuestado a gente de todo el planeta –este año entrevistó a más de 5.000 personas de 36 países– para monitorizar los avances que están logrando (o no) las mujeres hacia puestos altos de liderazgo en sus empresas. Al estudiar los datos, lo que queda claro de inmediato es el poco progreso conseguido. En 2017, las mujeres representan el 25 % de los altos ejecutivos en las miles de empresas estudiadas por la encuesta. Ese porcentaje no ha variado mucho durante los últimos 13 años, y los cambios que sí hemos observado han sido impulsados por un puñado de países.

En el subconjunto de países donde Grant Thornton ha realizado esta encuesta desde 2004 (después ha incorporado más países), la mayoría no muestra grandes cambios. En Australia, Canadá, Alemania, Grecia, Japón, México, Filipinas, Sudáfrica, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos, las cifras de 2004 sólo varían en tres puntos de porcentaje con las actuales.

El aumento de mujeres en puestos de responsabilidad ha sido más notable en Francia, Irlanda, España, Holanda y Suecia: al menos 10 puntos de porcentaje más. Mejoras notables pero más modestas han tenido lugar en India, Polonia, Rusia, Singapur e Italia. Nueva Zelanda, sin embargo, ha protagonizado un marcado declive. (A veces las cifras "bailan un poco" en función de las empresas que forman parte de la encuesta, me advirtió el equipo de investigación). Pero la imagen general es de continuidad, no de cambio:

Porcentaje de mujeres que ocupan puestos de alta dirección_Harvard Business Review en español

Una clara excepción aquí es Rusia y los países que antes formaban parte del bloque comunista. Aunque muchas industrias estaban segregadas por sexo, en aquellas sociedades las mujeres tenían más posibilidades que sus homólogas en sociedades capitalistas de formar parte del mercado de trabajo, en parte gracias a políticas como ofrecer guarderías y otro tipo de cuidados infantiles a cuenta del estado. Esa herencia aún se aprecia en los datos.

Los datos de Grant Thornton también demuestran la gran variación que existe entre una industria y otra. Si usted es una mujer ambiciosa, podría mirar el siguiente gráfico y decidir que prefiere apostar por llegar a CEO en la industria turística y pasar de los servicios financieros.

Las mujeres aún no ocupan puestos directivos en las industrias más importantes_Harvard Business Review en español

El avance de las mujeres en su ascenso a las cúpulas directivas ha sido lo que una podría llamar "irregular": avanza en algunos países e industrias, mientras languidece en otros. También varía según el puesto y la función. Según la encuesta de Grant Thorton, una mujer tiene más probabilidades de dirigir una función como RRHH (23 %) o finanzas (19 %) que de ejercer como consejera delegada (12 %), algo que también han concluido otros estudios.  

Nada hace tan evidente la irregularidad del progreso de las mujer en el trabajo como el siguiente gráfico. Mientras que las mujeres suponen el 25 % de los altos líderes a nivel mundial, éstas no están distribuidas de manera uniforme. En muchos países, la mayoría de las empresas aún carece por completo de altos ejecutivos mujeres.

Porcentaje de mujeres en puestos de alta dirección en cada país_Harvard Business Review en español

Metodología

Investigadores de Grant Thornton realizaron 5.526 entrevistas entre julio y diciembre de 2016 con CEO, directores ejecutivos y otras altos ejecutivos de múltiples sectores industriales en empresas de tamaño mediano en 36 países. Definieron los altos directivos como miembros del equipo directivo, socios o directores ejecutivos. Puesto que la definición de "mediano" puede variar a nivel global, ajustaron su definición para que se adecuara a cada contexto local. Por ejemplo, en China continental, lo definieron como negocios con entre 100 y 1.000 trabajadores; en Estados Unidos, empresas con entre 20 y 2.000 millones de dólares (entre unos 188 y 1.880 millones de euros) de facturación anual; en Europa, empresas con entre 50 y 499 empleados. Los países estudiados se seleccionaron para ofrecer una representación tanto de las economías emergentes como de las desarrolladas, y forman parte de una investigación más grande de Grant Thornton que tiene en cuenta factores económicos más amplios.

Nota del editor: Cada clasificación o índice representa tan solo una manera de analizar y comparar empresas y lugares, con base a una metodología y un conjunto de datos específicos. En HBR, creemos que un índice bien diseñado puede proporcionar conocimientos útiles, aunque por definición es una representación de un planteamiento más amplio. Siempre instamos a los lectores a leer la metodología cuidadosamente.